Los Ocho Valores de un Balón de Oro*


*Fuente: http://lacomunidad.elpais.com/srsipd/2011/1/16/los-siete-valores-un-balon-oro

“Una virtud? Intento ser mejor persona cada día”.

El Balón de Oro de la FIFA 2010 no sólo es un premio a la excelencia en el fútbol, lo es también a la entereza del ser humano que está detrás del deportista.

A pesar de ser una estrella del fútbol mundial y de aumentar cada año su reconocimiento, Lionel Messi mantiene intactos una serie de principios personales que le ayudan a mantenerse firme en la senda del éxito. Cada noticia suya trasmite valores, que parecen determinar la manera de comportarse dentro y fuera del campo. Tantos logros con 23 años tienen muchas explicaciones, y sus valores personales son una de ellas.

  • Integridad

Es un futbolista honesto y tanto en el deporte y en la vida se valora la verdad. A los entrenadores les gusta saber que pueden contar con su jugador, a los compañeros que si lo buscan encontrarán un apoyo y a la afición que si quiere espectáculo se los da. Las expectativas que genera suele cumplirlas. Sabemos qué esperar porque es consecuente con lo que dice y hace. Por ejemplo, no se cansa de afirmar que sus logros son del equipo y con este los celebra.

Es un profesional y lo demuestra todo el tiempo. No sufre de lesiones inexistentes y si besa un escudo pocos durarían de sus sentimientos. Ahora, si por diferentes circunstancias se marcha a otro equipo, no tendrá más que palabras de agradecimiento para el que lo vio y ayudó crecer. Tiene presente de donde vino, sabe muy bien quién es y tiene claro lo que busca.

Acierta ante los medios de comunicación y no parece engañar con sus palabras ni decir sólo lo que todos quieren escuchar. Cuando habla trasmite franqueza, no falsedad (algunos futbolistas piensan que los aficionados se creen todo lo que dicen).

 

  • Liderazgo

Leo no cumple con el estereotipo del “líder motivador”. Su carisma es diferente. Es un modelo de alto rendimiento dentro de la presión de la competición. No es seguido por su don de palabra sino por su don con el balón.

El fútbol profesional se trata de cumplir objetivos y no tiene ningún inconveniente en asumir la responsabilidad de “tirar del carro”. De hecho, es papel que le gusta asumir. Si el equipo lo necesita él responde como mejor lo sabe hacer: con goles y con asistencias.

Ha demostrando la importancia que para él suponen los valores de equipo (cooperación, lealtad, compromiso, sacrificio, etc.). Dentro y fuera del campo sólo tiene gestos positivos para sus compañeros y cuando acierta no busca dejarlos en la sobra; todo lo contrario, resalta su trabajo para que brillen tanto como él.

Es un líder porque orienta al grupo en la consecución de metas, hace al equipo más fuerte y su prestigio se basa en la autoridad moral que construye a pulso.

  • Generosidad

Dar produce un bienestar mayor que recibir. Esto se lo enseñaron y el chico sabe compartir. Antepone el logro personal al interés del equipo y no le importa deshacerse en elogios hacia sus compañeros. Sobre el Balón de Oro dijo que el premio era de todos.

Así mismo, hace a su familia partícipe de sus éxitos. Lo acompañaron a Zurich, les ofreció públicamente su premio e incluso les ha dado un lugar en su página web.

Dentro del terreno de juego también es generoso y prueba de ello es que no tiene problemas en dar un pase si ve un gol seguro (esta temporada en la jornada 19 por cada dos tantos que marca registra más de una asistencia de gol.Además, fuera del campo son bien conocidas sus acciones sociales: Es Embajador de la Buena Voluntad de la UNICEF y desde en 2007 fundó, junto a su familia, la Fundación Leo Messi.

  • Gratitud

Es frecuente que corresponda el favor que le han hecho. Cuando alcanza cualquier logro siempre se toma el tiempo de expresar lo agradecido que se encuentra con aquellos que lo ayudaron en su consecución. Lo más reciente: “Sin la ayuda de mis compañeros seguramente no estaría acá”.

La gratitud es un valor que las demás personas valoran mucho y no en vano en todas las culturas del mundo son bien interpretados los gestos de agradecimiento. Estos producen en los demás un sentimiento de bienestar y fortalecen los lazos afectivos, volviendo más fuertes las relaciones con los compañeros y otras personas cercanas.

  • Prudencia

Leo dice aquello que le gustaría conseguir pero no habla de más. No es imprudente. Nunca ha tenido que “tragarse sus palabras” o lamentar, en silencio, una respuesta arrebatada a un periodista. Si éste le pregunta sobre la posibilidad de meter otra vez 4 goles, éste responde: “no muy difícil, lo importante es que podamos ganar”.

No esperaba ganar el balón de oro y cuando lo consiguió, continuó demostrando por qué lo mereció: marcó 24 horas después un triplete y encima celebrando los goles con su equipo, para que no fuera él el único que saliera en las fotos. No se anticipa a los acontecimientos y prefiere hablar en el campo. Se compromete sólo con aquello que puede controlar como el esfuerzo, la concentración o la disciplina táctica.

  • Humildad

Después de meter 4 goles al Arsenal le preguntaron: “Donde está tu techo?”, y Leo respondió incómodo: ”no… lo importante es que el equipo sigue ganando”.

Lo primero que dijo al recibir el Balón de Oro fue que no lo esperaba y mucho menos insinuó que él debía ganarlo. Eso sí se notó alegre por la sorpresa. Normal.

Tampoco da demasiada importancia a su apariencia física en un mundo tan mediático. No se depila las cejas, su pelo no parece mojado ni peinado todo el tiempo, sale en las fotos sin gafas de sol, rara vez se quita la camiseta y tampoco usa pendientes. Su sencillez es admirable y tan enorme como sus logros.

  • Ilusión

Leo juega al fútbol con la misma ilusión que lo llevó a Barcelona. Según cuentan sus padres, a los 13 años le preguntaron si prefería volver a casa o vivir en Europa, y fue él quién decidió quedarse. Todo ello a pesar de lo difícil que resultó la adaptación personal y familiar.Ser el mejor del mundo dos años seguidos no es casualidad. En los últimos 10 años sin duda ha tenido que superar muchas dificultades y, a pesar de ello, ha mantenido firme su esperanza en triunfar. Esto en gran medida es posible porque ve el futuro con optimismo y tiene razones para hacerlo: Ha invertido mucho esfuerzo (hay que recoger lo sembrado), le gustan los retos, tiene la capacidad de enfrentarlos y no da menos de lo que es capaz.

La ilusión es un valor fundamental para mantenerse motivado. Dota de sentido el esfuerzo diario. Es mucho más que una actitud positiva ante un problema, es la creencia repetida y permanente en un futuro prometedor, dirigido a objetivos. Como entiende que los acontecimientos positivos se pueden provocar, acompaña la ilusión de su correspondiente acción. Esto es muy importante. Por ello los hechos son amores y no buenas intensiones.

  • Excelencia

“Una Meta? Tratar de ganar la mayor cantidad de títulos posibles y crecer como persona”. Leo no se conforma, dos Balones de Oro nunca serán suficientes, siempre querrá uno más. Sólo le gusta pensar en mejorar y en seguir creciendo.

Lo importante de la excelencia no es alcanzarla, es buscarla. Si se creyera demasiado bueno se alejaría del camino, se relajaría. Por esto trabaja con persistencia y con ilusión, porque sabe que está en una continua progresión y que puede darnos mucho más. De hecho no para de sorprendernos una y otra vez.

No le vemos muchos fallos pero seguro que los tiene y aunque es una estrella pero no es perfecto. Le gusta ganar y se enfada cuando no le salen las cosas bien. Pero esto le sirve de motivación para el siguiente partido, las emociones negativas las transforma en un nuevo reto que superar. Sabe convertir una adversidad  en una oportunidad para demostrar su talento. Y esto no es fácil.

Tal vez algún día nos sorprenda con un mal comportamiento, pero está claro que a diario nos da mucho de qué hablar y todo ello un ejemplo de superación para todos.

Es de reconocer que no sólo desee prosperar dentro del campo sino fuera de este. Tal vez por ello cumpla con una obligación que toda personalidad debería asumir: tener responsabilidad social y ayudar a los necesitados.

Los valores producen bienestar y Leo se lo pasa bien. ¿Pero cómo no va a disfrutar si siempre gana? Cierto, pero conseguirlo tiene trabajo y seguro que le aburren los partidos fáciles. Avanzar supone mantener firme y optimista ante las dificultades y por esto los deportistas exitosos disfrutan soportando la presión, las adversidades o el sufrimiento.

Leo Messi nos recuerda que el éxito debe ir acompañado de convicciones firmes y correctas, y que no todo vale para ganar. Estas lo hacen ser uno de los mejores ejemplos para el deporte, el trabajo y la vida en la actualidad. Seguramente estos principios continúen siendo un gran aliado para su crecimiento personal y deportivo, todo lo cual agradece el que admira su fútbol.

Una reflexión final: ¿Xavi o Iniesta tienen estos valores? ¿Deberían haber ganado el Balón de Oro? Seguramente sí, y nadie lo entiende mejor que Leo “…lo merecían igual o más que yo”.

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Publicado el 16 enero, 2011 en credibilidad, deporte, excelencia, fútbol y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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