Futbolistas colombianos rumbo al exterior: ¿Por qué triunfar nos cuesta tanto?


Ha comenzado la temporada de las mejores ligas del mundo y 24 futbolistas colombianos acompañarán a las estrellas de la Premier League, La LFP española, la Bundesliga, el Calcio, la Liga francesa y la de Portugal[1]. Decir si hay muchos o pocos depende de con qué país se compare. En cualquier caso, entusiasma que a los que están fuera les vaya bien. Algunos de ellos mantienen un buen rendimiento desde hace años y han alcanzado títulos europeos como:Perea se alzó con la Supercopa de Europa o Córdoba con la Liga de Campeones. No deja de ilusionar que a Yepes lo fichara el Milán y, por su parte, Rodallaga, Montaño, Falcao y compañía se enfilan dentro de los que auguran progresión. Son estos los máximos representantes del fútbol colombiano en los mejores torneos del mundo. Ojalá fueran muchos más.

El triunfo para cada futbolista es muy relativo; puede incluir alcanzar en su carrera diferentes objetivos y por supuesto todos ellos respetables: “sobrevivir” como deportista, garantizar su futuro económico jugando en cualquier país, destacar en Brasil, Argentina o México, llegar a Europa (esto no es lo mismo que quedarse), conseguir un contrato de in equipo importante, hacer parte de la élite del futbol mundial, o retirarse siendo todavía un gran pelotero.

Sea cual sea el triunfo, ascender la montaña de éxito es muy difícil. Dicho camino implica que con cada paso dado se mejoren las condiciones que hicieron posible dar el anterior. La dificultad crece conforme se avanza y una mayor maestría técnica, inteligencia táctica, y fortaleza física y mental son necesarias. Esto sucede cuando del fútbol local se va a Brasil o de allí a un equipo pequeño de Europa Central y después a uno de Italia. La carrera del futbolista siempre va a contemplar nuevos retos y su madurez deberá ser cada vez mayor.

En Colombia es evidente la aspiración de salir del país en busca del progreso. Esto les conviene económicamente al jugador y al club. Hecho que se facilita porque es valorado en campeonatos de menor nivel aunque con menos frecuencia en las “grandes ligas del continente”. Toda intención de mejora es válida porque el desarrollo profesional es una necesidad.

En la carrera de futbolistas se les presentan grandes oportunidades a las que algunos consiguen sacar provecho, pero otros cuantos no son capaces;estos últimos llegan a un club en calidad de préstamo y al final de la temporada se devuelven. Otros,consiguen un buen contrato, juegan pocos partidos y terminan la temporada sin pena ni gloria para ser cedidos a otro club, y, al año siguiente.

Esto lleva a una interrogante: ¿por qué triunfar nos cuesta tanto? Porque para triunfar es necesario saber aprovechar las oportunidades. No es que sean desagradecidos, es que a los jugadores de fútbol de nuestro país no se les prepara para enfrentar el éxito y cuando creen alcanzarlo no saben cómo dar el siguiente paso, y comienza entonces a ser una estrella que nunca fue. Pero si lo tenía todo para triunfar, ¿qué le pasó?

Algunas de sus carencias, todas susceptibles de mejora, son las siguientes:

·AUTOESTIMA PERSONAL Y DEPORTIVA. El jugador de fútbol es antes que futbolista persona, y necesita aprender a valorarse con objetividad y optimismo. Esto es una condición fundamental para el mantenimiento de las expectativas de autoeficacia y la autoconfianza en las propias capacidades para alcanzar metas, además de facilitar el establecimiento de relaciones positivas con el equipo y su entorno, y favorecer el adecuado crecimiento deportivo.

·GESTIÓN DE OBJETIVOS. El fútbol de alto rendimiento es muy exigente y la relajación sale muy cara. La implicación en los entrenamientos y en los partidos debe ser máxima y para ello la motivación ha de ser cultivada a diario. Esta tarea resulta difícil cuando se tropieza con la suplencia, las lesiones o los malos resultados. Por eso saber plantear y evaluar periódicamente objetivos favorecerá el compromiso, la persistencia y la actitud positiva ante la adversidad.

·CONTROL EMOCIONAL. En la misma medida que avanza la carrera deportiva aumentan las exigencias emocionales, el costo de los errores y la presión. Esto provoca reacciones psicológicas y físicas que pueden jugar a favor o en contra del rendimiento. Por lo tanto, la mejor manera de hacerle frente consiste en habituarse a entrenar desde joven con esa exigencia. Después de ganar su 5º Roland Garros, Rafa Nadal reconoció que desde niño se entrenaba con presión, lo cual le enseñó a soportar el peso de los temores y de las adversidades. Los jugadores pueden aprender a ser mentalmente fuertes y a convivir con la presión al punto que pronto deja de ser molesta, e incluso, la necesitan para disfrutar y motivarse.

·CAPACIDAD DE CONCENTRACIÓN. Con frecuencia se escucha a los entrenadores exigir concentración a los jugadores y en ciertos momentos esto no es tan sencillo de conseguir. En el campo hay numerosos aspectos que pueden distraer: el terreno de juego, el público, los pensamientos y emociones, un dolor, el tiempo del partido o el marcador. El futbolista necesita aprender a mantenerse enfocado en lo que es importante en cada momento.

·CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN. Avanzar implica cambios: el traslado a un nuevo país con un clima, una cultura, una lengua o una comida diferente a la que no se está acostumbrado. En cada nuevo equipo, la adaptación empieza de cero y debe hacerse un sitio, ganarse al entrenador, comprender su lugar en el sistema y en el vestuario. Necesita adaptarse si las expectativas no se cumplen y aprender a tolerar la frustración que en un deporte trae injusticias de muchos tipos: entrenar y no jugar, lesiones, esfuerzos familiares, entre otros.

·LA FAMILIA. Los seres queridos son pilar esencial para la estabilidad emocional del futbolista a cualquier nivel. La familia lo puede beneficiar tanto como perjudicarlo y por esto una correcta orientación que fomente valores es necesaria (responsabilidad, humildad, compañerismo, liderazgo…etc.).

·FORMACIÓN PERSONAL. La carrera deportiva termina a una edad en la cual todavía el jugador tiene muchos años por delante y necesita prepararse para el futuro. Cuenta con bastante tiempo libre que puede aprovechar para aprender un idioma que puede serle útil estando en activo. El estudio y la cultura le proporcionará recursos que pueden ayudarle en diferentes áreas de su vida.

Así mismo, el futbolista profesional es un modelo de éxito y, por lo tanto, un modelo para la sociedad. Por esta razón debe prepararse para saber dar ejemplo y ser consciente de la responsabilidad social que tiene su profesión. ¡Qué decepcionante resulta la mala educación y comportamiento de un ídolo del deporte nacional!

·ORIENTACIÓN PROFESIONAL. Los triunfos traen consigo grandes sumas de dinero e intereses encontrados. En ocasiones los agentes de jugadores se preocupan más por sus propios intereses que por el bienestar del representado, al punto que generan en él expectativas que no se cumplen o lo “abandonan” en otro país donde aparecerán muchos desconocidos que querrán ofrecer su consejo financiero. La desconfianza, la frustración y el no saber en qué invertir se puede convertir en un problema.

·HABILIDADES DE COMUNICACIÓN E IMAGEN. Todo futbolista profesional necesita saber expresarse correctamente. Debe mantener una relación positiva con los medios de comunicación, cuidar su imagen dentro y fuera de la cancha, ser capaz de mantener conversaciones efectivas con el entrenador y sus compañeros e influir sobre el árbitro… Esto no es lo mismo que ser extrovertido. Se trata de tener la capacidad de hablar con inteligencia.

·BÚSQUEDA DE EXCELENCIA. Cuando a un futbolista se le abre la puerta de un club europeo, ve su sueño cumplido. ¿Cuál debe ser entonces su siguiente meta? Por lo pronto, mantenerse. Convencer para que la entidad haga efectiva su opción de compra, conservar vigente su ficha con el equipo, despertar el interés de las secretarías técnicas de mejores equipos y lograr así ampliar su contrato…

Siempre es posible mejorar y afrontar mayores retos. Nunca se termina de aprender y el espíritu de superación es lo que caracteriza al futbolista de éxito. Los grandes deportistas cuando aciertan o tropiezan consiguen recuperarse y buscan estar, incluso, más alto.

A los puntos anteriores se puede sumar uno que no se puede cambiar y que está relacionado con la historia como lo es la falta de modelos a seguir. Tal vez los argentinos tienen autoestima deportiva gracias al ego de Maradona y ahora los uruguayos gracias a la elección de Forlán como mejor futbolista del mundial. Son pocos los futbolistas colombianos que han triunfado en clubes a nivel mundial. Que han ganado títulos continentales o se han retirado en Europa. Esto no fortalece al futbolista nacional. En cambio, una copa mundo, o una historia de cientos de jugadores que hayan hecho patria en el exterior hace fuerte la creencia de que es posible hacer lo mismo.

Nuestra discreta historia no tiene que restar mérito a los grandes futbolistas, a la Copa América o las dos Copas Libertadores que con orgullo ostenta el fútbol colombiano. Es sólo que todos quisiéramos disfrutarlo de nuevo.

Es sano ilusionarse con que algún día nuestros futbolistas sean mejores de lo que son. Se pueden considerar mejores o peores dependiendo de con quién sean comparados, pero si esperan superarse su objetivo tienen que ser el mismo de cualquier otro pelotero del mundo: triunfar donde están los mejores.

Para ello hay que prepararlos. Se requiere planificar la manera de anticiparse a todas las posibles situaciones que se van a encontrar durante su carrera. Ello incluye tener valor y saber aprovechar cada oportunidad que se presente, sacar el mayor provecho de sus cualidades, afrontar los temores, corregir eficazmente los errores, tolerar la frustración y mantener una actitud positiva. No conformarse.

La educación deportiva de la que se a hablado es responsabilidad de las instituciones que los forman, y el soporte que necesitan lo deberán ofrecer los aficionados y medios de comunicación con su crítica constructiva.

Desde estas líneas le deseamos a todos los representantes de nuestro fútbol en el exterior que alcancen en esta temporada grandes éxitos y que una vez lo consigan, sepan cómo seguir creciendo.

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Publicado el 31 agosto, 2010 en excelencia, fútbol, planificación, psicología del deporte, Uncategorized y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Juan Sebastián Gamez Guarin

    Qué bueno, me gusto tu mensaje.
    Pero tengo un problema, soy un buen futbolista, me ofrecieron irme a Brasil pero a los pocos dias hubo un accidente en Brasil, casualmente iban las dos esposas de los entrenadores de Olé Brasil F.C y pues viajaron de emergencia y llegan hasta diciembre y pues el asunto de viajar a Brasil se aplaza.
    De acuerdo con esto quisiera tener un buen agente o representante para que me ayude con el Marketing y me haga una buena publicidad para poder ser profesional y debutar en el extranjero e inclusive acá en Colombia.Vamos al grano ¿Eres representante de futbolistas? o ¿Conoces un buen representante? Te agradeceria una pronta respuesta.
    Muchas gracias por tu atención 😀

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